LAS LETRAS SE VUELVEN LOCAS, PARTE UNA

BR Y BL

Hace muchos años, las letras sintieron la necesidad de jugar con las letras que no estaban a su lado en el abecedario y se les ocurrió la idea de desordenarse y jugar todas con todas. Como  se dieron cuenta de que así era un jaleo y terminaban peleándose, tuvieron que poner normas para repartirse y no enfadarse.

Jugando y jugando, la “b” se juntaba mucho con la “r” y la “l”, pero como lo hacían al mismo tiempo, sonaba: lrbisa, blrusa, rlbuna….. y no se enteraban de nada.

Un día la “B” estando con la “r” y la “l” les dijo:

– Si nos repartimos a ratitos puedo estar con las dos, al mismo tiempo no nos entendemos. Los ratos que esté con la “r” haremos “brisa”, “broma”, “bruto” y muchas más y con la “l” formaremos “blanco”, “blusa”, “hablar”, “mueble”…. Así si nos entenderán, ¡pero por favor, no me confudais con la “v”! Yo tengo dos barrigas y ella…bueno, desde que la “w” le quitó a su hermana, a veces se siente un poco sola y le gusta imitarme.

-¡Qué!- dijeron la “r” y la “l”, -¿Qué le quitaron a su hermana?, ¿Cómo es eso?

-Pues un día, dos “v” se fueron de “Viaje” a un país con otro idioma distinto, querían conocer mundo. Allí conocieron a la “w” que suena en “wonderland”, “windows”, “water”, “wish”… y se le acumulaba tanto el trabajo que le preguntó a una “v”: -Oye, ¿te quedas aquí y me ayudas en “twister”, “want”, “who” y muchas más?-. La “v” estaba encantada de poder ayudar y decidió quedarse. Pero la hermana sabía que tenía que volver, tenía que hacer soplar el “viento”, acabar con la “violencia” y el “veneno”. Volvió sola y ahora intenta quitarme mi sitio en muchas palabras. ¡No le dejeis! Podemos ser amigas, pero siguiendo las normas.

 

FIN

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Síndrome de Asperger

¿Alguna vez te has preguntado qué es el Síndrome de Asperger? ¿Cómo y a qué población le afecta? y lo más importante de todo ¿Cómo podemos ayudar a estas personas?

Estas preguntas son difíciles de responder a “bote pronto”. Son muchos años de investigación, los requeridos para poder responder a todas, pero lo más importante de todo, es saber diagnosticarlo a tiempo y que la familia del susodicho se informe o busque ayuda lo antes posible.

Es muy fácil (sabemos todos) decir lo que hay que hacer, o pensar lo que podríamos hacer; pero cuando nos toca a nosotros, todo es más complicado, la teoría se convierte en práctica…. y ¡Ay!, todos sabemos que uno no sabe como reaccionará ante algo, hasta que le pasa.

Para saber un poco más del tema (debido al niño que aún tengo como alumno particular) y para ayudar un poco más a las familias que estarán un poco perdida; buscando información, me he topado con la FEDERACIÓN DE ASPERGER ESPAÑOLA y entre sus enlaces, he leído un cuento que me ha parecido bastante ameno y…..¿Por qué no? “familiar”.

Como este cuento no es mío, cuelgo aquí el enlace junto con una pequeña entrada, por si se “os abre el gusanillo”.

Uno con Asperger:

Como cada mañana, Javier desayunaba un tazón de leche con sus cereales favoritos, mostrándose ajeno a los horarios que rigen la dinámica familia. A pesar de tener siete años, su madre tenía que ayudarle a vestirse y como en tantas otras ocasiones, ese día tampoco pudo ponerle la ropa nueva que le habían regalado sus abuelos.

Su madre tenía que lavar toda la ropa nueva con un determinado suavizante para que Javier aceptase estrenar algo.

Cada día Javier se levantaba angustiado preguntando por el día concreto de la semana, el mes y el número. Todas las mañanas preguntaba lo mismo y a continuación necesitaba saber si ese día tenía que ir o no al colegio…..

http://www.asperger.es/asperger.php?t=3

Cuento en 10 líneas

Por Albero Vázquez Figueroa:

Durante el verano las cigarras cantaban mientras las hormigas trabajaban y reunían alimentos para el invierno.

Cuando éste llego las cigarras le dijeron a quien gobernaba el bosque:

¿Por que no no le robas la comida a las hormigas y nos la repartimos?

Al gobernante le parecio una buena idea y las hormigas murireron de hambre.

El verano siguiente nadie trabajo guardando alimentos, durante el invierno las cigarras murieron y el gobernante ya no tuvo a quien gobernar.

El bosque se llamaba España

Enlace original: http://www.vazquezfigueroa.es/como-cambia-el-cuento/